Los mecanismos y acabados de las guías telescópicas son clave para adaptar su funcionamiento a las necesidades específicas de cada aplicación, aportando mayor comodidad, durabilidad y eficiencia. Entre los más comunes se encuentran el tope de goma, que amortigua el final del recorrido para evitar golpes y ruidos; el autocierre, que facilita el cierre automático cuando el cajón está casi cerrado, mejorando la usabilidad; y el cierre amortiguado, que garantiza un cierre suave y silencioso, protegiendo tanto la guía como el mueble. Otros acabados incluyen la resistencia a la corrosión para ambientes exigentes, recubrimientos especiales para mayor durabilidad, y opciones de extensión parcial o total que permiten un acceso completo o limitado según el diseño requerido.
La elección adecuada de estos mecanismos y acabados asegura que la guía telescópica funcione de manera óptima, prolongue su vida útil y se adapte perfectamente al entorno y uso específico.
Pero ¿cómo elegir el más idóneo para tu aplicación industrial? Veamos en detalle cada uno de ellos: